La Compañía Lírica 
Madrid Goyesco
presenta
“¡Oh, qué mala cosa!”
ossia
Las mentiras del teatro
Comedia musical en dos actos sobre las tonadillas escénicas
“El cómico sincero”, “El maestro de cantar” y
“La operista y el cómico”
del Maestro Blas de Laserna
REPARTO:
Ingartze Astuy, mezzo coloratura: Dama y Operista
Germán Torrellas, bajo-barítono: Briñoli
CAMERATA CLÁSICA ESPAÑOLA
Igor Baranovsky, violín
Katalin Karacsony, violín
Emma Mendo, oboe
Germán Torrellas Paz, violonchelo
Carlos Granados, castañuelas
Escenografía:
María Aranguren
Vestuario:
Patricia Paz Dirección: Germán Torrellas
PRESENTACIÓN
La Compañía Lírica Madrid Goyesco cumple veinte años. Veinte años dedicados al disfrute del público recuperando uno de los géneros más populares, interesantes y divertidos de nuestra música clásica: la tonadilla escénica.
Las tonadillas entusiasmaron al público de su tiempo por sus argumentos, en los que se trataban problemas de pareja, corruptelas políticas, conflictos sociales... todos ellos de máxima actualidad; también por su música, fresca y llena de talento, de marcado acento español, pero sin renunciar a los estilos en boga en Europa. Y por los cómicos, la cómicas especialmente. La mujer entra de lleno en la música en el siglo XVIII y revoluciona los escenarios. Nuestras cantantes se convierten en auténticas divas que levantan pasiones y llenan los teatros (el anuncio de la muerte de “La Caramba” levantó mayor revuelo en Madrid que la expulsión de los jesuitas, ocurrida el mismo día). Mujeres de enorme talento y preparación, dotadas de voces prodigiosas, las cómicas fueron también el primer bastión del feminismo, reivindicando en numerosas de estas funciones los derechos de la mujer.
“¡Ay, hombres, ya se ve,
no nos enseñáis porque nos teméis!”
(El título fingido, Blas de Laserna)
“¡Oh, qué mala cosa!” es la última producción de la Compañía Lírica Madrid Goyesco,
e incluye en sus dos actos las tonadillas “El cómico sincero”, “El maestro de cantar” y “La operista y el cómico” del maestro Blas de Laserna, en las que se nos presenta una visión acre pero llena de humor de los entresijos del teatro.
Briñoli, uno de los más famosos cómicos de su tiempo, es el hilo conductor de esta historia, en la que todos los personajes están de paso. Esperando “el coche de Cádiz”, nuestro protagonista se cita en primer lugar con una dama de buena familia, aspirante a cómica, a la que después de tratar de cortejar (sin ningún éxito, por cierto), desengaña completamente, mostrándole la cara oculta y más desagradable del teatro.
Espantada ya la dama, aparece en escena una operista italiana (de camino a Portugal). Convencidos de que siempre le va mejor al otro, surge en ellos la tentación de “cambiar de bando”, lo que da pie a Laserna, no solo para crear una de los momentos más hilarantes de la función (nuestra operista tratando de cantar “a la española” y nuestro cómico cantando una impagable “aria buffa”), sino también para demostrarnos su dominio de los estilos europeos.

Una vez más, las tonadillas se nos descubren tan de actualidad como siempre, mostrándonos un mundo teatral alejado del “glamour” y el lujo que se le supone, y más acorde con la realidad cotidiana de unos cómicos, que desde siempre “en crisis”, se han enfrentado a los mismos problemas y vicisitudes.
Una producción de Arte 4







